jueves, 3 de enero de 2019

Apertura de comercios en días festivos

Buenos días queridas lectoras y lectores. Como algunas personas ya sabréis, hace unos días realicé y compartí una encuesta sobre la apertura de los comercios en días festivos, con el motivo de conocer las opiniones de distintas personas acerca del tema. Me alegra saber que han colaborado un total de 105 personas, todo un logro teniendo en cuenta que sois pocas personas las que leéis y disfrutáis de mis publicaciones. Antes de realizar la encuesta, estas personas debían especificar su sexo, rango de edad, y situación laboral. De este modo podremos analizar los resultados desde distintas perspectivas.
El cuestionario constaba de cinco preguntas, a las que se podía responder afirmativa o negativamente, a excepción de la pregunta 4, que se mostrará a continuación. De las 105 personas encuestadas, el 54,3% eran hombres, y el restante 45,7% mujeres. En cuanto a la edad, tan solo un 1% era menor de edad, un 55,2% tenía entre 18 y 25 años, un 33,3% entre 26 y 45 años, y el restante 10,5% entre 46 y 65 años. Finalmente, si nos referimos a la situación laboral, tanto los estudiantes como las personas que trabajan, pero no en comercios, representan un 37,1% cada uno. Los desempleados un 16,3% y los trabajadores de comercios un 9,5%.
A continuación, adjuntaré una tabla con todos los resultados para finalmente comentarla, pero antes voy a numerar las cinco preguntas realizadas en el cuestionario:
1. ¿Estás a favor de que los comercios abran en días festivos? (Domingos, fiestas municipales/nacionales...)
2. ¿Crees que es NECESARIO (independientemente de tu respuesta anterior) que un comercio abra esos días?
3. ¿Alguna vez has ido a comprar algo, que realmente no necesitabas con urgencia, a un comercio un día festivo?
4. En caso de que los comercios abriesen días festivos, ¿qué tipo de jornada verías adecuada para esos días?
5. Finalmente, ¿estarías dispuest@ a anteponer el bien común de la clase trabajadora a tus caprichos y necesidades individuales?

Preg 1
Preg 2
Preg 3
Preg 4
Preg 5
No
No
No
Media
Completa
No
Hombres
38,6%
61,4%
29,8%
70,2%
57,9%
42,1%
80,7%
19,3%
73,7%
26,3%
Mujeres
37,5%
62,5%
20,8%
79,2%
62,5%
37,5%
91,7%
8,3%
66,7%
33,3%
Menor 18
100%
0%
0%
100%
100%
0%
100%
0%
100%
0%
18 – 25
41,4%
58,6%
24,1%
75,9%
60,3%
39,7%
93,1%
6,9%
63,8%
36,2%
26 – 45
37,1%
62,9%
34,3%
65,7%
62,9%
37,1%
77,1%
22,9%
77,1%
22,9%
46 – 65
18,2%
81,8%
9,1%
90,0%
45,5%
54,5%
72,7%
27,3%
81,8%
18,2%
Desempleados
29,4%
70,6%
5,9%
94,1%
52,9%
47,1%
88,2%
11,8%
70,6%
29,4%
Estudiantes
38,5%
61,5%
23,1%
76,9%
64,1%
35,9%
89,7%
10,3%
66,7%
33,3%
Trabajadores no comercios
33,3%
66,7%
33,3%
66,7%
59%
41%
82,1%
17,9%
76,9%
23,1%
Trabajadores de comercios
70%
30%
40%
60%
60%
40%
80%
20%
60%
40%
General
38,1%
61,9%
25,7%
74,3%
60%
40%
85,7%
14,3%
70,5%
29,5%
Basándonos en la información que aparece en la tabla, podemos comentar los resultados desde tres puntos de vista diferentes:
-En cuanto a la diferencia entre hombres y mujeres, a pesar de obtener resultados similares, podemos apreciar que son más las mujeres que están en contra de la apertura de comercios en días festivos, y no ven necesaria esta práctica, además de preferir mayoritariamente una jornada media en caso de que se produzca. Sin embargo, son los hombres los que estarían más dispuestos a anteponer las necesidades colectivas a las personales.
-Entre las diferentes franjas de edad, destacar primero que la única persona menor de 18 años, a pesar de estar a favor de la apertura de comercios en esos días, estaría dispuesta a anteponer el bien común a sus necesidades individuales. Para el resto de las edades, podemos destacar que las personas de entre 46 y 65 años son las que están más en contra de la apertura de comercios, y no ven prácticamente necesaria esa práctica, además de ser los que más dispuestos estarían a sustituir sus necesidades individuales por las comunes. Sin embargo, en lo referido a la jornada, son los jóvenes de entre 18 y 25 años quienes prefieren mayoritariamente una media jornada para esos trabajadores.
-En cuanto a las diferentes situaciones laborales de las personas encuestadas, son las desempleadas las que prefieren que los comercios no abran en fechas festivas, además de considerar prácticamente que este acto no es necesario. En cuanto a la jornada, los resultados son bastante similares, coincidiendo todos en que sería más adecuada una media jornada. Sin embargo, son los trabajadores de puestos no comerciales los que estarían más dispuestos a renunciar a sus caprichos y necesidades individuales en favor de la mayoría. Hay que destacar notablemente los resultados de las personas que trabajan en comercios, quienes prefieren mayoritariamente trabajar en días festivos, aunque están ligeramente de acuerdo en que no es necesario, y poco más de la mitad estarían dispuestos a sacrificar sus necesidades individuales por un bien común.
Después de haber analizado estos resultados, no me queda más que finalizar exponiendo mis propias conclusiones, que pueden o no coincidir con las suyas. Intentaré ser breve, aunque este tema es tan amplio que se podría escribir un libro entero sobre ello. Yo no considero que la apertura de comercios en días festivos sea necesaria, ni estoy a favor totalmente de ella. En caso de que abriesen, soy partidario de que una media jornada sería más que suficiente, y sí, estaría dispuesto a renunciar a mis caprichos y necesidades personales por un bien común si fuese necesario. Considero que los comercios, hoy día, tienen jornadas amplias durante toda la semana, con varios turnos y horarios muy accesibles, y no veo la necesidad entonces de abrir un festivo para que alguien vaya a comprar algo que podría haber comprado el día antes, o un día después. Creo que la sociedad se ha vuelto muy cómoda, que queremos todo a nuestro alcance en cualquier momento, y que en cierto modo nos hemos vuelto un poco individualistas. Nos dan igual las consecuencias que pueda haber contra terceros mientras obtengamos lo que queremos, y muchas veces no somos conscientes de todo lo que hay detrás de una decisión tan absurda como trabajar un día concreto. Sin embargo, y como reflejan los resultados de la encuesta, hay bastante gente partidaria de trabajar en un comercio un día festivo, seguramente porque sus condiciones de trabajo son adecuadas y reciben la compensación necesaria por realizar su trabajo un día que teóricamente no deberían. Como consumidor, y futuro defensor de los derechos laborales, he dejado mi posición frente a este tema bastante clara. No obstante, siempre que haya un acuerdo consensuado entre empresa y trabajadores, y puedan elegir libremente trabajar un día que no les corresponde a cambio de la compensación adecuada, me parecerá razonable la decisión de abrir ese día.
Para terminar, quiero agradecerle enormemente su colaboración a toda la gente que ha respondido la encuesta, y también a aquellas personas que han querido debatir personalmente sobre este tema, bastante interesante, por cierto. Podéis compartir la publicación, comentar en ella lo que os ha parecido, o debatir sobre este tema educadamente tanto en comentarios de la publicación, como por redes sociales. Muchas gracias por la atención recibida.


miércoles, 19 de diciembre de 2018

No compres: Adopta


Buenos días queridas lectoras y lectores. Se acercan fechas navideñas, unas fiestas en las que aumentan notablemente la compra de regalos a familiares y amigos. Pero desgraciadamente hay muchas personas que no saben diferenciar un regalo de algo que es mucho más que un capricho. Hablo de esos nuevos miembros familiares, perros y gatos mayoritariamente. Mucha gente considera una mascota como un buen regalo en estas fiestas, a veces sin llegar a pensar en lo que ello puede suponer para esos animales, ajenos a todo. Hay dos motivos principales por los que esta práctica muchas veces me parece una mala idea para los animales, aunque afortunadamente no siempre.
Uno de ellos es la compra frente a la adopción, algo bastante común para la gente que trata a los animales como mera mercancía. Personalmente estoy totalmente en contra de la compraventa de seres vivos. Hay personas egoístas que piensan en los perros y gatos como un capricho, y quieren comprarlos a la carta, de raza a ser posible. Es un acto que me repugna, pues en absoluto piensan en el bienestar de ese animal, que tiempo después es probable que sea abandonado, como cualquier capricho humano. También hay que destacar la gran labor de las protectoras de animales, que desgraciadamente están desbordadas por culpa del alarmante número de abandonos de animales en los últimos años. Por eso me parece tan importante luchar contra la compra de animales, existiendo tantos indefensos en protectoras que solo quieren un hogar y una familia.
El otro motivo es, como he mencionado anteriormente, el abandono. El simple hecho de tratar a un animal como si fuese cualquier otro regalo de navidad es ya en sí un acto que le quita importancia al bienestar de este. Lo más triste por desgracia es cuando a muchas personas les deja de gustar ese animal una vez que ha crecido, o se dan cuenta de que mantenerle conlleva más responsabilidad de la que esperaban, y sin ningún escrúpulo lo abandonan. Para mí, y para mucha más gente, un perro o gato es prácticamente como un hijo, y por eso me parece un acto muy cruel y deleznable abandonarlos a su suerte por pura comodidad. Es decir, que hay gente que, en vez de adoptar perros y gatos de protectoras de animales, los compran en “tiendas”, y a veces después de un tiempo les abandonan, y van a parar (si no mueren) a esas protectoras. Con lo cual las protectoras cada vez están más desbordadas y no pueden afrontar los gastos que conlleva mantener a todos esos pobres animales.
En definitiva, tanto si es por estas fechas, como en cualquier época del año, hay que tener claro que los animales no son tan distintos a nosotros. Necesitan cuidados, cariño y respeto, y tenemos que tener muy claro que queremos y podemos cuidarlos a la hora de adoptarlos, para darles un hogar en condiciones.  Por eso me parece fundamental apoyar y defender la adopción por encima de todo, y acabar con esas tiendas de animales que lo único que consiguen es hacerles daño. Cuídalos, quiérelos.


miércoles, 5 de diciembre de 2018

Muertos de hambre


Buenos días queridas lectoras y lectores. Hoy voy a hablaros de un tema que me parece muy importante, sobre todo para estudiantes de educación secundaria, y sus respectivas familias. Con educación secundaria nos referimos, principalmente en España, a los cuatro cursos de la ESO y los dos de Bachillerato o bien ciclo formativo de grado medio. Si el sistema no ha cambiado mucho, al empezar cuarto de la ESO (es decir, teniendo una edad aproximada entre 15 y 17 años) la población estudiantil se verá obligada a tomar una decisión que a veces puede resultar difícil a esa edad. Deberán elegir asignaturas acordes a sus gustos o su visión de futuro, es decir, lo que se conoce como “ciencias o letras”. Dentro de esta generalización podemos encontrar diferentes ramas, como ciencias de la salud, ciencias tecnológicas, ciencias sociales, humanidades y artes, entre otras.
Ahora bien, esta decisión muchas veces está condicionada por las madres y padres de los estudiantes. Varios estudios socioculturales han demostrado que en España se tiende a infravalorar las ramas educativas de humanidades y artes, ensalzando así las ciencias de la salud y ciencias tecnológicas. También hay que tener en cuenta aquellas familias en las que se pretende crear una reproducción social, es decir, que los hijos estudien las mismas cosas que los padres. Si tu madre es abogada, seguramente te incite a estudiar derecho, aunque esto no ocurra siempre. Si además tenemos en cuenta la temprana edad a la que estos estudiantes se ven obligados a tomar decisiones complicadas de cara al futuro, podemos intuir que estarán más expuestos a una posible influencia familiar, dejándose aconsejar, en algunos casos incluso extorsionar, por sus progenitores.
Seguramente habréis oído varias veces frases como “si estudias esto serás un muerto de hambre” o “este tipo de estudios no tienen muchas salidas laborales”. Es aquí donde reside la razón por la que he decidido hablar de esto. Soy consciente de que el sistema educativo no es muy bueno, y que nos hace elegir cosas que seguramente en ese momento no tenemos muy claras. Pero hay mucha gente que, incluso teniendo las ideas claras, se ve obligada a estudiar cosas que no le gustan, simplemente por el hecho de que a su familia le parece “mejor”, y no ve futuro en sus ambiciones. Espero que en este momento algún padre o madre esté leyendo esto, porque este mensaje va dirigido para ti. Puedes aconsejar a tus hijos sobre los estudios, exponerles ideas u opciones, pero jamás permitas que tus “visiones de futuro” destrocen sus sueños. Si tu hija quiere ser abogada, o tu hijo trompetista, si quieren estudiar bellas artes, o filosofía, apóyales. Tal vez con el tiempo cambien de opinión, o tal vez no. Pero si alguna vez cometen un error respecto a su futuro, que nunca sea por no haberles dejado intentarlo.
Y a vosotras y vosotros, estudiantes, espero que seáis y os sintáis siempre libres de poder elegir vuestros estudios, o de simplemente elegir trabajar porque los estudios no son lo vuestro. Pero que nadie os impida jamás adueñaros de vuestro propio futuro.