Buenos días queridas lectoras y lectores. Como ya dije anteriormente, mi propósito era publicar una entrada en el blog cada dos jueves, dejando un margen considerable de 14 días entre una publicación y otra. Una estrategia sencilla y periódica que facilitaría a mis escasos lectores saber cuándo podrían leer cosas nuevas, y a mi me proporcionaría tiempo suficiente para preparar las publicaciones. Sin embargo, hoy tengo las manos vacías y la mente en blanco. No es la primera vez que me pasa, pues a pesar de tener dos semanas para planear la siguiente publicación, la mayor parte de las veces la escribo el mismo día de publicarla. Pero no es por falta de tiempo, sino de organización. La mayoría diréis que es una tontería, que no hay ningún problema en publicar algo al día siguiente o cuando se pueda, pero me gusta tomarme el blog en serio, porque es muy importante para mi, y desarrollarlo me ayuda más de lo que parece. A veces es complicado compaginar la vida universitaria, el ocio y el blog, sobretodo teniendo en cuenta que detrás de cada texto hay horas de trabajo, buscando información, desarrollando ideas, y simplificando conceptos para poder expresarlos con la mayor claridad posible. Así que en la publicación de hoy simplemente quiero hacer ver que muchas veces hay trabajo, tiempo y esfuerzo que no se valora, que hay gente preparando durante horas cosas que la gente disfruta en tan solo cinco minutos. El trabajo que desempeño en esta web no es muy relevante, y tampoco merezco ningún tipo de reconocimiento por algo que me tomo como un mero hobby, pero agradezco enormemente cada vez que alguien comparte algo de lo que escribo, o las críticas constructivas que recibo en ocasiones, siempre desde el respeto. La verdad es que tengo varios temas en el tintero de los que hablaré tarde o temprano, pero son algo complejos y necesito recabar mucha información sobre ellos, contrastar dicha información en varios lugares, y en algún caso incluso entrevistar a algunas personas. Así que no os preocupéis, que aunque estos días esté de sequía imaginativa, sigo trabajando para entretener y dar la mejor información que a este loco adolescente le sea posible. Muchas gracias por vuestra atención, nos leemos pronto.
Este es un espacio en el que me expreso libremente sobre temas de interés común, doy mis más sinceras y educadas opiniones y cuento algunas anécdotas sobre mi vida relacionadas con ciertos temas de los que hablo. Espero que la lectura de mi humilde blog les sea agradable y de alguna utilidad, gracias.
jueves, 31 de octubre de 2019
viernes, 18 de octubre de 2019
Precariedad laboral
Buenos días queridas lectoras y lectores. No tenía nada preparado para hoy (qué sorpresa), y viendo las noticias esta tarde me he dado cuenta de que nunca he hablado sobre este tema en el blog. La precariedad laboral, por desgracia, es un tema que está a la orden del día, y no se me ocurre un ejemplo más directo que los trabajadores de Glovo o plataformas similares. Estos "falsos autónomos" a menudo se enfrentan a dificultades meteorológicas, de conciliación familiar, u otro tipo de problemas que les dificultan mucho su trabajo, llegando al punto de asemejarse a lo que podríamos llamar la esclavitud laboral del siglo XXI.
Pero estas personas no son las únicas que sufren las consecuencias de una nefasta reforma laboral, que si bien ha conseguido reducir el desempleo provocado por la crisis del 2008, ha generado una disminución considerable de la calidad del trabajo. Esta reforma se corona, entre otras cosas, por abaratar los costes de despido, además de facilitar las condiciones que incrementan los contratos temporales frente a los indefinidos. Todas estas características han logrado crear empleo, sí, pero ¿qué tipo de empleo? Contratos temporales tan inestables como los de enfermería en muchas localidades, donde trabajadores de este sector pueden acumular cientos de contratos, la mayoría inferiores a 24 horas, en un mismo año. Y es que lo que hace unos años nos parecía la norma, los contratos indefinidos, hoy día se han convertido en la excepción. Esta inestabilidad contractual genera una gran incertidumbre en la población activa, especialmente en los jóvenes, quienes tienen grandes dificultades para independizarse debido a la inestabilidad del mercado laboral, pues tener un contrato temporal hoy no te garantiza seguir trabajando en un periodo de tiempo no muy lejano. Este problema también afecta seriamente a la conciliación familiar, pues muchos jóvenes ven imposible formar familias en una situación tan precaria, cuando a penas son capaces de pagar un alquiler.
Por tanto, estamos ante un círculo vicioso, que impide que la economía salga a flote, ya que algunos políticos consideran importante seguir teniendo hijos, pero no están dispuestos a mejorar las condiciones laborales para ello. Un grave error, en mi opinión, teniendo en cuenta que una estabilidad laboral generaría una estabilidad familiar, y sería más sencillo formar una familia y contribuir así al funcionamiento progresivo de la economía. Aunque este sea solo un pequeño resumen de alguien que a penas tiene una noción simple sobre el sistema económico, espero que os haya gustado esta pequeña y muy resumida reflexión.
Pero estas personas no son las únicas que sufren las consecuencias de una nefasta reforma laboral, que si bien ha conseguido reducir el desempleo provocado por la crisis del 2008, ha generado una disminución considerable de la calidad del trabajo. Esta reforma se corona, entre otras cosas, por abaratar los costes de despido, además de facilitar las condiciones que incrementan los contratos temporales frente a los indefinidos. Todas estas características han logrado crear empleo, sí, pero ¿qué tipo de empleo? Contratos temporales tan inestables como los de enfermería en muchas localidades, donde trabajadores de este sector pueden acumular cientos de contratos, la mayoría inferiores a 24 horas, en un mismo año. Y es que lo que hace unos años nos parecía la norma, los contratos indefinidos, hoy día se han convertido en la excepción. Esta inestabilidad contractual genera una gran incertidumbre en la población activa, especialmente en los jóvenes, quienes tienen grandes dificultades para independizarse debido a la inestabilidad del mercado laboral, pues tener un contrato temporal hoy no te garantiza seguir trabajando en un periodo de tiempo no muy lejano. Este problema también afecta seriamente a la conciliación familiar, pues muchos jóvenes ven imposible formar familias en una situación tan precaria, cuando a penas son capaces de pagar un alquiler.
Por tanto, estamos ante un círculo vicioso, que impide que la economía salga a flote, ya que algunos políticos consideran importante seguir teniendo hijos, pero no están dispuestos a mejorar las condiciones laborales para ello. Un grave error, en mi opinión, teniendo en cuenta que una estabilidad laboral generaría una estabilidad familiar, y sería más sencillo formar una familia y contribuir así al funcionamiento progresivo de la economía. Aunque este sea solo un pequeño resumen de alguien que a penas tiene una noción simple sobre el sistema económico, espero que os haya gustado esta pequeña y muy resumida reflexión.
jueves, 3 de octubre de 2019
La droga del siglo XXI
Buenos días queridas lectoras y lectores. Hoy me gustaría hablar de un tema alarmante, que desgraciadamente está creciendo de forma exponencial los últimos años, una de las peores adicciones del siglo XXI, la ludopatía. Este trastorno, que afecta ya a más de medio millón de personas en España, se caracteriza por la existencia de una gran dificultad de controlar los impulsos para practicar juegos de azar de forma compulsiva. Uno de los errores más comunes que suele cometer la gente, es acusar a las personas que padecen este trastorno, creyendo que son plenamente conscientes de las consecuencias de sus actos, en vez de tratar a esa persona como una víctima de un sistema de juego demasiado abusivo.
En el año 2011 se aprobó en España la Ley de Regulación del Juego, lo que fomentó el incremento masivo de las casas de apuestas y casinos online, que yo suelo llamar "la droga" de nuestra época. En cuanto al año 2018 los datos son terroríficos. El gasto en este tipo de juegos ha aumentado un 53% respecto al 2017, y la publicidad sobre los mismos un 48%. Si durante el año 2015 se invirtieron 134 millones de euros en publicidad, en el año 2018 casi se llegó a triplicar esa cifra, invirtiendo 329 millones de euros. Un dato realmente alarmante, sobretodo si tenemos en cuenta la cantidad de jóvenes que padecen este trastorno, y que actualmente muchos menores tienen este tipo de "droga" al alcance de su mano. Mi pregunta es, si está prohibido fomentar el consumo de alcohol y tabaco en los medios de comunicación, ¿por qué cada año se invierte más dinero en fomentar el consumo de juegos de azar, sabiendo que las personas que lo consumen pueden llegar a padecer un trastorno ludópata?
Para finalizar esta publicación, me gustaría que dedicaseis un minuto a reflexionar sobre las miles de familias que se han arruinado por culpa de esta práctica, muchas de ellas de clase obrera, que no pueden permitirse ir a terapia para tratar este trastorno, esta "droga". Pensad también en la hipocresía de la sociedad, lo poco que importa la tasa de suicidios por culpa del fomento de estos juegos, y quién sale ganando con todo ello. Fomentar el juego es ayudar al incremento de un trastorno que ha destruido a miles de personas, de familias. No os dejéis engañar.
jueves, 26 de septiembre de 2019
Hojas de otoño
Buenos días queridas lectoras y lectores. Como habréis podido comprobar, me he ausentado durante dos meses y medio. Necesitaba un tiempo para pensar y aclarar algunas ideas relacionadas con muchos aspectos de mi vida, entre ellos la escritura y este blog. Pero, a pesar de que sigo dándole vueltas a algunos asuntos, he comprendido que necesitaba volver a escribir, a ser yo mismo, aprendiendo de nuevos errores que vaya cometiendo por el camino hasta alcanzar mis metas. Es por ello que hoy regreso con esta publicación meramente informativa para anunciaros que el loco adolescente está de vuelta, regresa con muchas cosas nuevas, y puede que alguna inesperada sorpresa. Sé que sois pocas personas las que aún seguís al pie del cañón, esperando leer cada publicación de este humilde blog, así que, para que no tengáis que estar pendientes (y para obligarme a escribir regularmente) os informo de que las publicaciones serán periódicas, cada dos jueves, a partir del próximo día 3 de octubre. Una vez más, muchísimas gracias por seguir ahí, leyéndome tras la pantalla.
jueves, 4 de julio de 2019
La España vaciada
Nuestra lengua está
conformada por miles de palabras con diversos significados. Pero hay una que es
especial, que no se puede condensar en un vulgar significado, pues va más allá,
atraviesa fronteras y personas, envolviéndolo todo, creando sus propios
significados. Por eso quiero expresar lo que representa para mi esa palabra,
pueblo. Un pueblo es un lugar donde vivir, más pequeño que una ciudad, pero que
ocupa un lugar más grande en el corazón de quienes lo llevan consigo. Un lugar
donde el tiempo se detiene, los árboles tienen mil historias que contarte, y
las estrellas, ya muertas, parecen sonreírte en la noche. Donde huele a campo,
los bosques nunca terminan, y los animales parecen sonreírte cuando pasas a su
lado. Es aquel lugar en el que, para bien o para mal, todo el mundo te conoce,
de donde a veces te dan ganas de escapar, pero al que ansías volver al oír la
palabra hogar.
Y es que yo oigo la
palabra pueblo cuando nadie la dice, la veo en un baile regional, en una
canción que nadie recuerda, en plazas que un día albergaron a cientos de
personas. Porque pueblo es perderte con la bici en medio de la naturaleza,
pueblo es una conversación entre dos señoras en plena calle, e ir a hacer
recados y tardar en regresar porque un amable vecino se preocupa por cómo te va
la vida. El pueblo son esos veranos que no pisas por casa en todo el día, las
fiestas, las risas, y las tardes en el río. Pueblo es ir a comer con tu abuela
y que te eche demasiadas lentejas, porque tienes que crecer, aunque tengas 30
años. Pueblo es saber diferenciar cuándo tocan a misa y cuándo a muerto, ir a
pasear con el perro del vecino, ese que te sigue a todas partes, y llegar a
casa hecho un cristo porque corriste campo a través sintiendo que el mundo era
tuyo. Pero creces, y ves que ese mundo que un día creíste tuyo, es capaz de
destruir aquello que tanto amas, tu pueblo.
Porque pueblo también es
trabajo, ese que emigró a otros lugares, llevándose parte de esa vida,
reduciendo la población. Pueblo son jóvenes que se ven obligados a marchar para
buscar oportunidades, algunos regresan, otros no volverán a correr la misma
suerte. Pueblo es ver más gente en el cementerio que en las escuelas, son
pájaros sobrevolando casas abandonadas, maleza creciendo donde algún día hubo
un hermoso jardín. Y es que a veces el pueblo es un lugar donde no hay
ambulatorio, ni transporte público. Donde un accidente te puede costar la vida
por falta de buenas comunicaciones, donde la vida no es fácil. Pueblo son
siglos de historia reducidos a cenizas porque un puñado de gente decidió mirar
hacia otro lado. Son miles de historias que no volverán a ser escuchadas, voces
silenciadas por un monstruo que destruye todo a su paso, que pretende acabar
con el pueblo. Ver morir tu pueblo es sentir tu alma hacerse pedazos, porque el
pueblo es el latido de millones de corazones. Yo no voy a permitir que el mío
se muera, ¿y tú?
viernes, 28 de junio de 2019
50 años de Stonewall
Buenos días queridas
lectoras y lectores. Como bien dije la semana pasada, esta es una publicación
especial, pues hoy se cumplen 50 años de los disturbios de Stonewall en Nueva
York, donde, tras una redada policial en el pub Stonewall Inn, personas del colectivo
LGTB comenzaron a reivindicar los derechos y libertades por los que 50 años
después se sigue luchando. Durante este medio siglo se ha conseguido avanzar en
muchos aspectos, es cierto, pero aún queda un largo camino por recorrer. Por
eso, y con motivo del 50 aniversario de esta lucha reivindicativa, os voy a dar
25 razones por las que el orgullo LGTB sigue siendo necesario.
1. Actualmente existen 14 países donde la homosexualidad
conlleva a una pena de muerte.
2. La homosexualidad se considera un crimen en al menos 69
países.
3. Las personas trans tienen aún menos derechos en más de 70
Estados.
4. En los últimos 3 años se ha conocido la existencia de
campos de concentración para homosexuales y bisexuales en Chechenia.
5. En junio de 2016 50 personas fueron asesinadas en una
discoteca por su condición sexual, en Orlando.
6. Actualmente hay muchos países que permiten la existencia de
“terapias de curación” para personas LGTBI.
7. Actualmente solo 26 países en todo el mundo permiten
contraer matrimonio a personas del mismo sexo en todo su territorio.
8. Tan solo 28 países permiten la adopción homoparental.
9. Las personas LGTBI no reivindicamos nuestro derecho a amar,
sino nuestro derecho a ser tal y como somos sin sufrir ningún tipo de
discriminación. El amor es algo secundario.
10. En la mayoría de las charlas sobre educación sexual se
suele hablar generalmente del sexo entre un hombre y una mujer, ignorando a
veces por completo que existen otro tipo de relaciones sexuales.
11. Las personas trans son obligadas a someterse a terapias
psicológicas (a veces excesivas) por su condición, en caso de querer acceder a un
tratamiento hormonal y quirúrgico.
12. Las personas LGTBI normalmente se ven obligadas a “salir
del armario” expresando su identidad sexual o de género, algo por lo que las
personas cisheterosexuales no pasan, debido a la aceptación social de su
orientación sexual e identidad de género.
13. Miles de personas se ven obligadas a abandonar sus países
por miedo a las persecuciones que sufren en su lugar de origen por ser
diferentes, son los conocidos refugiados LGTBI.
14. En algunos países de Europa el auge de la
ultraderecha está provocando que se retroceda en algunos aspectos LGTBI,
queriendo acabar con los pocos derechos que tanto esfuerzo y represalias costó
conseguir.
15. Muchas personas trans tienen que esperar
demasiado tiempo hasta que consiguen modificar su nombre en los documentos
oficiales, lo que conlleva a una serie de discriminaciones, confusión y rechazo
por parte de algunas instituciones.
16. Se han dado numerosos casos de suicidio en menores debido
al acoso escolar que sufren muchos niños y niñas por ser LGTBI.
17. Como podréis observar estos días, muchas empresas multinacionales
se apropian de la lucha del colectivo para generar ingresos a nuestra costa,
mientras a penas contribuyen de una forma activa a luchar por nuestras
libertades, algunas incluso son financiadas por personas con opiniones
sociopolíticas contrarias al colectivo LGTBI. Esta práctica se conoce como
“pinkwashing”.
18. La bisexualidad hoy día sigue bastante invisibilizada,
además de estar estigmatizada, llegando incluso a ser “eclipsada” por otros
términos que vienen a significar lo mismo, como la pansexualidad.
19. A pesar de existir numerosos deportistas dentro del
colectivo, a día de hoy sigue siendo muy complicado “salir del armario” siendo
deportista de élite. Existe un rechazo importante en este sector, por eso se
decretó el 19 de febrero como día internacional contra la LGTBIfobia en el
deporte.
20. Las personas LGTBI estamos continuamente sometidas a
estereotipos absurdos, como “el vicio de la bisexualidad”, la feminidad de los
gays y masculinidad de las lesbianas, que es solo una etapa, que estamos
confundidas, etc.
21. Seguimos sufriendo agresiones, tanto físicas como
verbales, prácticamente a diario, por el simple hecho de ser personas LGTBI.
22. En infinidad de ocasiones los medios de comunicación nos
invisibilizan o ridiculizan, hablando de nuestra lucha y nuestra reivindicación
en ocasiones muy concretas y escasas.
23. Mucha gente intenta desvincular la política de la lucha
del colectivo, cuando esta reivindicación no puede ser apolítica por todo lo
que conlleva, ya que gracias a la política se pueden realizar grandes avances
como despenalizaciones, o regulaciones de algunos derechos fundamentales.
24. A pesar de que la ONU haya reconocido los derechos de las
personas LGTBI como derechos humanos, son muy pocos los países que tienen leyes
integrales que defiendan los derechos del colectivo en parte de su territorio.
Ni si quiera en España existe una ley a nivel estatal a día de hoy, pero sí en
varias Comunidades Autónomas.
25. 50 años después del
inicio de una reivindicación liderada por mujeres trans y drag queens, se sigue
infravalorando a este tipo de personas del colectivo.
Estos son solo algunos de
los muchos ejemplos que, tras 50 años de lucha y reivindicación, confirman que
aún queda muchísimo camino por recorrer en materia de derechos y libertades
para las personas LGTBI. Derechos humanos que a día de hoy mucha gente no tolera,
porque va más allá de su entendimiento, y no son capaces de respetar sin
entender. Espero que no tengamos que esperar otros 50 años para que la situación
mejore drásticamente. Feliz día del orgullo.
viernes, 21 de junio de 2019
Nunca es tarde
Buenos días queridas
lectoras y lectores. Siento mucho no haber publicado nada durante un mes, pensé
que podría hacer un hueco durante la época de exámenes, pero me ha sido
imposible. Para compensar, la semana que viene habrá otra publicación especial.
Hoy quiero hablar de algo
que llevo escuchando mucho tiempo, y con lo que me siento especialmente identificado.
Seguramente conocéis alguna persona que ha repetido curso, se ha puesto a
estudiar a una edad avanzada, o ha cambiado de carrera. Tal vez lo habéis
vivido en primera persona, quizá os pusisteis una meta que otro alcanzó
primero, os han dicho muchas veces que habéis llegado tarde, o que os habéis
retrasado en sacar los estudios, o realizar cualquier otra tarea. “A tu edad no
puedes aprender inglés”, “deberías haberte graduado el año pasado”, “con tus
años yo ya llevaba 20 conduciendo”, son solo algunas de las frases que he oído
durante mucho tiempo, hacia personas que han pasado sus vidas creyendo que llegaban
tarde. ¿A dónde? Desde que nacemos nos enseñan que tenemos que seguir una
trayectoria de vida cronometrada, comenzar los estudios según la edad que
tengamos, avanzar un curso por año, estudiar lo que podamos cuando seamos
jóvenes, sacarnos el carnet de conducir, y después trabajar. Es decir, nos
marcan unas pautas generalizadas sin tener en cuenta nuestras capacidades o
preferencias, y si alguien se sale un poco de esas pautas, lo hace “peor” o
tarde. Siento decirles a esas personas tan cronometradas que la vida no es una
carrera.
A veces un estudiante repite
curso, porque necesita ir a su ritmo, y nunca se graduará tarde, lo hará cuando
llegue su momento. En ocasiones una persona mayor de 40 años decide volver a
estudiar, bien porque no pudo hacerlo cuando era más joven, o simplemente
porque le apetece, nunca es tarde para seguir aprendiendo. Ser joven y no saber
conducir no es ningún crimen, muchas personas se sacan el carnet a una edad más
avanzada, cuando pueden o realmente lo necesitan, pero nunca tarde. Podría
poner muchos ejemplos más, pero creo que ya se ha entendido el mensaje. Me he
querido centrar más en aquello relacionado con los estudios por experiencia
propia, y porque desgraciadamente conozco muchos casos de estudiantes que
sufren y se frustran creyendo que son menos valiosos por el hecho de haber
repetido algún curso. Yo repetí un curso en el instituto a propósito, por temas
personales, y fue una de las mejores cosas que hice. Necesitaba ese cambio, y
me vino muy bien tanto a nivel académico como personal, porque a veces es el
sistema el que se tiene que adaptar a nosotros, y no al revés.
Por eso quería mandar este
pequeño mensaje a todas aquellas personas que siempre se han sentido mal por “llegar
tarde” a cumplir sus metas. No dejes que otros marquen tu camino, no te
compares con nadie porque cada persona lleva su propio ritmo, y no importa si
es más rápido o lento, porque no es tarde, es tu momento.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






