miércoles, 9 de septiembre de 2015

Adiós verano, vuelta a clase

Muy buenas queridos lectores. Sí, el loco adolescente ha vuelto. Os he tenido más de dos meses abandonados y no puede ser. Pero no os preocupéis, que mi ausencia ha sido gratificante. Digamos que me he tomado unas vacaciones, he desconectado un poco de todo, y ahora vuelvo más feliz y con más ganas que nunca. Y, una de las cosas que más echaba de menos era escribir en el blog, porque para mi vosotros, mis lectores, sois muy importantes. Y ahora que he vuelto de mis "vacaciones" por decirlo de algún modo, pues he hecho algunos cambios en el diseño del blog, espero que os guste. También os informo de que tengo muchas ideas y proyectos para el mismo, que iré llevando a cabo a lo largo de los próximos meses.
Y bueno, ahora os contaré cosas del verano, sé que no os importa, pero es mi blog, y en el título sale la palabra "diario", así que sois vosotros los que decidís leerlo. Bueno, este verano se me ha pasado volando sinceramente. Será porque lo he disfrutado mucho y me lo he pasado muy bien. Y porque a todos los estudiantes se nos hace corto siempre. Me fui de vacaciones a Albacete a conocer a una amiga, y estuve con ella una semana, que se me hizo muy corta porque nos lo pasamos muy bien juntos. Al volver me deprimí un poco, porque quería estar con ella y porque pensaba que aquí no tendría con quien estar. Pero no fue así, pues hice nuevos amigos con los que me lo pasé genial y que me han ayudado muchísimo este verano. Lamentablemente el verano se acaba, y las clases están a la vuelta de la esquina. Pero eso no me asusta en absoluto, pues si algo tengo por seguro es que este verano tan maravilloso me ha dado un empujón de motivación y voy a empezar el curso dando lo mejor de mi, y demostrando que soy capaz de todo. Se que mucha gente llevaba diciéndome esto mucho tiempo, pero más vale tarde que nunca ¿no?
Así que estad atentos al blog, porque tengo muchísimas ideas e intentaré escribir más a menudo, como mínimo dos veces al mes, aunque intentaré que sean tres, o incluso una vez por semana.
Pues queda todo dicho queridos lectores, espero que tengáis un feliz otoño, y para todos los estudiantes, espero que empecéis este curso con buen pie.

jueves, 25 de junio de 2015

A quien no le guste, que no mire

"Soy feo, estoy gordo, me odio a mí mismo, no le gusto a nadie, no tengo pareja, doy asco". No es agradable escuchar esto, y mucho menos pensarlo de ti mismo. Lo curioso es, que seguramente nadie pensaría esas cosas de sí mismo si a nadie le importaran. Pero, ya lo sabéis, vivimos en una sociedad en la que uno de los temas principales de conversación son las críticas, y la mayoría sobre el aspecto físico de las personas, especialmente en los adolescentes. He oído y visto cosas que de verdad, me impresionan bastante. No tenía la menor idea de cuánto afecta algo así a muchísimas personas. Me repugna que por culpa de cosas así existan enfermedades como la anorexia, que mucha gente pasa por alto en algunos casos, pero que son muy graves, y la inmensa mayoría de personas que la padecen es por culpa de gente que no tiene otra cosa mejor que hacer que criticar a los demás por su aspecto físico (como si ellos fuesen Adonis). Sinceramente, no me hacen ni pizca de gracia este tipo de cosas. Pero hoy no vengo para "manifestarme" y acabar con la gente que insulta, prefiero tomar el camino fácil.
Aquí es donde entráis vosotros. No vengo a convencer a los imbéciles de que dejen de atacar a los demás (eso sería una pérdida de tiempo), vengo a convenceros a vosotros de que dejéis de darles importancia. Los acosadores se alimentan del sufrimiento de la gente acosada. No dejéis que esto ocurra, no les deis la satisfacción de haceros sentir mal. Si te llaman gordo que te lo llamen, si te llaman feo pues igual, no os tiene que importar que os insulte gente que realmente no significa nada para vosotros. ¿De verdad vais a dejar que los nefastos comentarios de un par de personas ajenas a vuestra vida y sin nada mejor que hacer que criticar por criticar, os hagan daño? A fin de cuentas, lo que quieren es veros mal, y lo harán igualmente. No les deis la satisfacción de dejar que os importe.
Para gustos los colores, seguramente le gustes a mucha gente por ser como eres, no intentes cambiar porque cuatro imbéciles te digan que eres horrible. Si no le gustas a alguien tal y como eres, no es que debas cambiar, es que esa persona no merece la pena. No intentes hacer amigos cambiando tu aspecto físico, porque a una persona que valga la pena no le entras por los ojos. Sé tú mismo, eres libre de ser como eres sin importar nada ni nadie. Y a quien no le guste, que no mire. 

viernes, 5 de junio de 2015

El teorema de la bicicleta

Os preguntaréis a qué viene el título, pues bien, ahora os explico. La vida, a lo largo de estos últimos años, me ha enseñado varias cosas importantes, lecciones que nunca olvidaré (aunque a veces no las tengo muy en cuenta cuando estoy mal). Y una de ellas es el teorema de la bicicleta. En realidad este teorema no existe, lo he bautizado yo así. ¿Por qué? Pues básicamente por esto:
Vosotros, espero que la mayoría, sabréis andar en bicicleta. ¿Os acordáis de cómo aprendisteis? No fue fácil, ¿verdad? Os caíais, una y otra vez, pero os volvíais a levantar para seguir intentándolo, hasta que al final lo conseguisteis. Ese es el teorema de la bicicleta. Es bastante fácil de asociar a lo que nos pasa diariamente. De hecho, suele ser la metáfora más utilizada para definir lo que es la vida. No os estoy contando nada nuevo, pues seguro que todos o la gran mayoría de vosotros ha usado este ejemplo alguna vez o simplemente ha pensado en ello. Sólo quería hacer hincapié en él para que las personas bajas de ánimos o con autoestimas muy alteradas (como yo) os deis cuenta de que, puede que estéis mal muchas veces, y que penséis que nunca saldréis de ese agujero, pero simplemente es una etapa de aprendizaje. Una etapa que se hace muy dura a veces, y en la que se cae a lo largo de toda la vida varias veces, pues uno deja de aprender algo de la vida cuando ya es un cadáver, hasta entonces, siempre aprendemos, estamos en una línea constante de aprendizaje. Pero, al fin y al cabo, cuando estamos mal es porque la vida nos dice:
"Eh, mira por lo que estás pasando, mira lo que hay, lo que eres. Has intentado hacer lo que más querías y has fracasado. Es normal, las cosas que merecen la pena no se consiguen tan fácilmente. Así que no te preocupes, que ahora estás mal, pero es por una buena causa. Pase lo que pase, nunca te rindas, lucha hasta el final."
Si algo he aprendido del teorema de la bicicleta, es que las cosas que más esfuerzo requieren son las que contienen la mayor recompensa. Que siempre habrá dolor, pero que si no te rindes poco a poco ese dolor se convertirá en algo mucho más valioso, éxito, y toda la felicidad que eso conlleva. Que si te propones algo le tienes que poner todo el empeño que puedas y más para conseguirlo, por mucho que duela o te cueste.
Por último, quiero que siempre tengáis muy presente esta hermosa frase del gran Mahatma Gandhi:
"La felicidad está en la lucha, en el esfuerzo, en el sufrimiento que supone la lucha y no la victoria misma."

jueves, 14 de mayo de 2015

Este libro es gay

Muy buenas, hoy vengo a hacer algo que no había hecho hasta el momento, recomendar un libro. Si bien no lo hice antes y lo hago ahora, es básicamente porque este libro me ha parecido digno de compartir y creo que todo el mundo debería echarle un vistazo.
Pues bien, el libro es Este libro es gay de James Dawson, y no, no es un libro dirigido única y exclusivamente para gais. Este libro va dirigido tanto para personas del grupo LGBT y tantos otros, como para heterosexuales. Os escribo aquí cómo resume el libro en la contraportada:
"Si te gustan más las chicas o los chicos, o ambos o ninguno, o sencillamente no lo tienes claro; si te sientes un chico o una chica por dentro; si quieres saber qué es eso de la identidad sexual y de género o cómo expresar tu propia sexualidad más allá de prejuicios o identificaciones; si quieres entenderte mejor y comprender mejor a los demás; si tienes preguntas respecto a tu opción sexual o sencillamente sientes curiosidad... no te pierdas este libro.
James Dawson, aclamado autor de literatura juvenil y antiguo profesor de educación para la ciudadanía, responde a todas las preguntas que siempre te has formulado (y a algunas que no) en un libro cálido, inclusivo, importante y divertido sobre la libertad de ser quien eres... al margen de estereotipos y etiquetas."
No se vosotros, pero yo la primera vez que leí esto en la librería donde encontré el libro, sentí que el libro no iba a ser como otro libro cualquiera sobre apoyo hacia los homosexuales, y así fue. Este maravilloso libro sirve tanto para ayudar a jóvenes (y no tan jóvenes) a sentirse a gusto con su sexualidad, como para hacer ver a los heterosexuales o a cualquier otra persona lo duro que puede resultar a veces tener una orientación sexual distinta  la mayoría. Y no solo eso, sino que además en este fantástico libro aparecen testimonios y relatos de persona LGBT y demás, que cuentan algunas de sus experiencias y pensamientos. Está narrado con un toque de humor sin dejar de tocar algunos temas serios.
Si sois curiosos como yo, os preguntaréis el por qué del título del libro si al fin y al cabo no trata solo de gais. Pues bien, el autor explica en el libro que decidió poner ese título porque sabía que llamaría más la atención que cualquier otro título que pudiera ocurrírsele. Así de simple.
Podría estar escribiendo innumerables párrafos sobre lo que ha significado este libro para mi, pero quiero ser lo más breve posible, así que solo quiero agradecer a James Dawson, y a todas las personas que han colaborado en la elaboración de este libro, que se hayan molestado en escribirlo y compartir sus experiencias con todos los lectores. No sabría explicar con palabras todo lo que este libro ha significado para mi, de verdad, muchísimas gracias.
Y a vosotros, mis lectores, os recomiendo que le echéis un vistazo a este libro, independientemente de vuestra orientación sexual o de género, merece la pena.

viernes, 24 de abril de 2015

100 Días

Hola gente, disculpad que no haya estado muy activo últimamente, intentaré escribir más.
Bueno, hoy quería hablar de un tema personal. Os preguntaréis qué es eso de los 100 días, pues bien, resulta que hoy hace 100 días que mis brazos y muñecas están limpios, es decir, sin cortes. No fue fácil dejarlo la verdad. Porque veréis, aquellos que nunca hayan estado en este tipo de situaciones y lo vean dese fuera pensarán que la gente que se autolesiona es tonta, que no tiene uso de razón, que no solucionan nada haciéndolo... En fin, que en parte es cierto, pero la gente que se autolesiona muchas veces no es consciente de lo que hace, simplemente descargan su ira y frustración contra ellos mismos. También tengo que decir que conozco gente que si que lo hacen por llamar la atención, porque, seamos sinceros, alguien que se autolesiona de verdad porque tiene un problema, lo último que quiere es que lo sepa todo el mundo. Y hay gente que no solo se corta sino que sube fotografías de ello a las redes sociales y lo van diciendo por ahí. Pero a lo que íbamos, que la gente que se autolesiona a veces no es consciente del daño que se hacen, y no solo a si mismos sino también a sus seres queridos. Aquí quería yo llegar, pues fue por ello por lo que decidí no volver a hacerlo. En el fondo a mi no me causaba ningún daño, escocía un poco a veces, pero nada del otro mundo. Incluso alguna vez me relajaba ver la sangre recorrer mi brazo, pero bueno, fue una época mala en la que no estaba pasando mi mejor momento. En realidad lo dejé de hacer por mi madre. Un día hablando con ella me vio el brazo sin darme cuenta, y bueno, se puso a llorar y decirme que no lo hiciera más. Aunque en realidad lo volví a hacer varias veces, pero fue el 14 de enero, que me pasó una cosa horrorosa. Mientras me estaba cortando me di cuenta de que por mucho que me doliera el brazo, por mucho que me escociera, lo que más me dolía era que mis seres queridos estuviesen mal por mi. Así que me deshice de la cuchilla, me curé las heridas y dije "hasta aquí."
Y bueno, pues hasta ahí fue, porque a partir de ese día no he recaído ni una sola vez, ni volveré a hacerlo, porque hablar del tema me transmite la sensación de que lo he superado. Ahora sólo lo recuerdo como cicatrices del pasado que no volverán a abrirse.

miércoles, 18 de marzo de 2015

¡Feliz primer año!

¡Felicidades queridos lectores! Hoy este blog cumple un año, y no habría sido posible sin vosotros. He compartido con todos vosotros mis penas y alegrías, mis pensamientos y opiniones, pero tranquilos que esto aún no ha terminado ni mucho menos. Espero que haya sido el primero de muchos más años, debido a que gracias a este blog he compartido indirectamente con los demás una carga que me era muy pesada. No os prometo nada, dado que a lo largo de estos últimos años las promesas no han jugado de mi parte, pero sé que haré todo lo posible para mantener vivo este blog. Puede que a veces tarde unas semanas en subir cosas, pero intentaré no tardar mucho en compartir opiniones e ideas con vosotros.
El motivo por el cual cree este blog, bueno, me lo ha preguntado mucha gente, y hasta entonces no lo he contado con exactitud. Y me parece un buen momento para compartirlo, dado que hace escasos meses he descubierto que lo tenía superado. Veréis, en marzo del año pasado, yo seguía visitando a menudo a la psicóloga, he intentando mejorar poco a poco. Pero a principios de marzo, tuve un bajón bastante importante, me sentía muy mal conmigo mismo, mucho peor que ahora, y... bueno, hice algo de lo que no me siento nada orgulloso, me quise morir, literalmente. Se que suena un poco fuerte, pero así fue. Aunque hace unos meses me di cuenta de que lo había superado, porque por muy mal que estuviese ya no tenía esa necesidad de quitarme la vida. Pues bien, después de aquello me di cuenta, con ayuda de la psicóloga, de que no debía guardarme todos mis problemas, todos mis pensamientos y emociones, y decidí crear un blog, en el que poco a poco escribir mi opinión personal sobre temas cotidianos, para ir desahogándome y compartiendo parte de mi con los demás. Y, si os soy sincero, creo que es una de las mejores cosas que he hecho para mi bienestar. Porque he descubierto que gracias a algunas de mis publicaciones he ayudado a algunas personas, y no os podéis imaginar lo gratificante que es para mi que gracias a mis anécdotas personales pueda ayudar a otras personas que pasen por situaciones similares. Me hace sentir mejor persona, y me sube bastante la autoestima.
Por eso, quiero celebrar este año con todos vosotros, porque es gracias a vosotros por lo que yo he mejorado. Sin vuestra ayuda y vuestros comentarios no podría haber reunido toda la autoestima necesaria para valorarme como persona. Así que muchas gracias, y muchas felicidades, y espero que sean muchos más.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Dolor, la nueva moda

Buenas gente, llevo un mes sin publicar nada, y ahora vuelvo pisando fuerte. Lo digo básicamente porque el tema del que hablaré hoy es muy delicado, y se podría malinterpretar fácilmente, por eso intentaré explicarme lo mejor posible para que nadie me acuse de decir barbaridades ni cosas por el estilo.
Antes de empezar a escribir, se que hay mucha gente que me juzgará mal por hablar de ello, independientemente de si lo entienden o no, pero es algo de lo que necesito hablar, así que me gustaría que todos aquellos que puedan sentirse molestos u ofendidos no me juzguen con dureza.
Bueno, a lo largo de estos últimos meses, me he dado cuenta a través de las redes sociales de que el dolor se está convirtiendo en una nueva moda. Lo se, suena raro, quizá absurdo, pero es así. He visto cómo muchas personas, de edades entre los 12 y los 18 años, se autoproclaman "suicidas" y/o "depresivos." Antes de continuar, me gustaría que quedara claro que no me refiero a todos los que hacen eso o tienen problemas, sino que yo he visto gente que realmente no tiene un problema serio y ya se cree que es un depresivo o algo parecido. A ver, me explico, yo he hablado con mucha gente así, y la mayoría no tienen problemas tan graves como para decir esas cosas, ni autoproclamarse "depresivos." Y me molesta y ofende mucho que gente tan inmadura e inconsciente juegue con ese tipo de enfermedades, cuando no las padecen. Porque hay gente que si tiene problemas serios y no están bien, pero eso no lo determino yo, sino los psicólogos, que son los profesionales cualificados para detectar y ayudar a las personas con este tipo de "trastornos" por llamarlo de alguna manera.
Otra cosa que me parece ya muy fuerte, son los cortes. A ver, en este tema no quiero meter la pata. Me refiero a la gente que se hace cortes para llamar la atención. Porque se que hay mucha gente que se corta para aliviarse de otra manera, yo lo hice en su momento, aunque sé que eso tampoco está nada bien, pero lastimar tu cuerpo por el simple echo de ser el centro de atención me parece algo muy miserable y ruin. Porque hay gente, que se corta y cuelga fotografías de sus cortes en internet, o los va enseñando por ahí, normalmente con algún mensaje como "lo hago porque no estás conmigo" y cosas así. Es algo que no soporto, porque conozco personas que tienen cortes, pero por otros motivos, que lo último que quieren es que todo el mundo lo vea. Vuelvo a repetir que no quiero que nadie me malinterprete. Se que hay algunas personas con problemas de verdad, que tiene cortes o cualquier otra cosa, que no lo hace por llamar la atención ni nada parecido. Yo sólo quiero que me entendáis, que no es igual de grave que te deje tu novio, a perder un padre. Que no es igual de grave repetir curso a tener cáncer. Yo lo único que quiero es que nadie juegue con este tipo de cosas, porque hay gente que realmente lo pasa muy mal cada día y siguen ahí después de todo. Y que si realmente estáis mal, pues deberíais recibir la ayuda de psicólogos cualificados, no de gente de internet.
Ahora quiero pedir disculpas a todo el que se haya sentido mal u ofendido, no era mi intención, yo solo expreso lo que pienso e intento ayudar lo mejor posible, a veces con textos como este, que a primera vista os parecerá que lo hago por ofender, pero si lo leéis bien y detenidamente entenderéis que lo hago por vuestro bien.